El núcleo del funcionamiento correcto de la grúa radica en el estricto cumplimiento de las normas de seguridad, garantizando controles previos a la operación, procedimientos de operación estandarizados y mantenimiento posterior a la operación para garantizar la seguridad del personal y el equipo.
Pre-Operación: inspección exhaustiva; la prevención es clave
Personal y Certificaciones: Los operadores deben estar certificados y en buen estado mental. Está estrictamente prohibido operar bajo la influencia del alcohol o en estado de fatiga. La persona a cargo debe llevar una identificación claramente visible y utilizar señales estandarizadas (gestos con las manos, señales con banderas o walkie-talkies).
Inspección de equipos:
Inspeccione el cable metálico en busca de hebras rotas, desgaste o deformación.
Compruebe que el gancho y el dispositivo anti-antidescarrilamiento estén íntegros, sin grietas ni deformaciones.
Compruebe que los dispositivos de seguridad como frenos, finales de carrera y limitadores de capacidad de elevación sean sensibles y fiables.
Verificar que el sistema hidráulico no tenga fugas y que la presión sea normal.
Verifique que el cableado eléctrico no esté dañado y esté correctamente conectado a tierra.
Confirmación Ambiental:
El sitio es plano y firme, y los estabilizadores están firmemente apoyados.
No hay personal ni obstáculos dentro del radio de trabajo; Se colocan señales de advertencia.
Confirmar las condiciones climáticas; Está prohibido levantar objetos con vientos superiores al nivel 5 o en tiempo lluvioso o con niebla.
Mantenga una distancia segura de líneas de alto-voltaje (p. ej., mayor o igual a 1,5 metros para líneas de menos de 10 kV).
